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Tomar mate, para todos los gustos

28/06/2012 |

Una de nuestras bebidas nacionales, conocida en el mundo como “Argentinean tea”, tiene distintas formas de ser consumida, de acuerdo con la región del país donde sea cebado.

Si bien no se trata de una costumbre exclusivamente nacional sino que es compartida por todo el Cono Sur, para quienes visitan la Argentina, el mate es uno de los símbolos más representativos de nuestra cultura gastronómica. Lo que en el resto del mundo se conoce como “Argentinean tea”, en nuestro país adquiere distintas formas de prepararlo y de beberlo, de acuerdo con los gustos y costumbres de cada familia, pero principalmente de la región donde sea cebado.

Para un turista extranjero que llega a la Argentina y que quiere conocer los platos y bebidas emblemáticos de nuestra gastronomía, probar una “ronda” de mates debería ser una degustación ineludible, aunque lo más probable es que se sienta poco atraído por su sabor y, principalmente, por el tener que compartir la bombilla con otros compañeros ocasionales de la ronda.

A pesar de ello, si logra vencer esta primera impresión, conviene saber cómo son los distintos tipos de preparación del mate, para poder elegir la que a uno más le guste:

Amargo: se bebe sin el agregado de azúcar; la yerba mate es cebada únicamente con el agua caliente. Para quienes siguen las tradiciones con mayor empeño, ésta es la forma más auténtica de tomar mate, aunque para un extranjero puede ser difícil acostumbrarse al gusto tan fácilmente.

Dulce: aquí se le agrega una cucharadita de azúcar, miel o edulcorante cada vez que se le vierte un poco de agua caliente (se debe agregar por el lado de la bombilla). Es bastante frecuente que el mate sea cebado de esta forma en provincias como Entre Ríos y Santiago del Estero, pero también para que los niños participen de la ronda.

De leche: se ceba con leche caliente en lugar del agua. Esta variante también incluye el agregado de azúcar.

Con hierbas: en el Litoral es bastante común añadir al mate distintas hierbas que pueden tener propiedades medicinales o sedativas, tales como menta, cedrón, boldo, peperina, carqueja, anís, tilo o manzanilla.

De té: en la provincia de Entre Ríos se acostumbra a beber esta variante, que se prepara con té negro, el cual es cebado en una taza igual que el mate, es decir vertiendo agua caliente (en este caso debe estar a mayor temperatura porque se trata de té). También se lo toma con azúcar y se le puede agregar hierbas o incluso cáscara de naranja.

Tereré: otra forma de preparar el mate, pero aquí se trata de una bebida fría para tomar en verano. El tereré, que se consume ampliamente en todo el Litoral cuando el calor es agobiante, se elabora con mate, agua muy fría, hielo y hierbas seleccionadas según el gusto de quien lo prepare. También incluye jugos de frutas cítricas como pomelo, naranja o limón. Se deja reposar un rato hasta que está listo para servirse.

Mate cocido: a diferencia del mate tradicional, aquí se hierve el agua con la yerba mate, se cuela y se sirve en una taza como si fuera un té. Existe en los supermercados la posibilidad de comprar el mate ya ensobrado en saquitos para ser bebido de esta manera.

Otras opciones: se puede comprar la yerba mate saborizada con distintas frutas cítricas. También se llegó a comercializar una gaseosa con sabor a mate, conocida como “Nativa” y elaborada por Coca-Cola, pero cuya producción fue discontinuada hace algunos años atrás.